El Colegio Licanray agradece a la Oficina de Jóvenes de la Municipalidad de Chiguayante por su valioso gesto de colaboración, consistente en la donación de pelotitas de tenis en desuso.
Gracias a este aporte, una de nuestras salas de clases ha sido acondicionada para convertirse en un espacio más inclusivo. Las pelotitas, que anteriormente se consideraban residuos, ahora cumplen una nueva función: colocadas en las patas de las sillas, contribuyen a la insonorización del mobiliario y a la reducción del ruido ambiental. Esta medida favorece la concentración y el bienestar de todos los estudiantes, especialmente de aquellos que presentan necesidades educativas especiales.
Este sencillo, pero significativo acto, evidencia la fuerza del trabajo en red, el valor del reciclaje circular y el compromiso con la inclusión en la vida escolar.
Como comunidad educativa, esperamos seguir avanzando hacia la implementación de más aulas inclusivas, convencidos de que pequeños gestos pueden generar grandes cambios.










